4 de enero de 2007


       Como en toda mudanza, uno empieza a trasladar poco a poco las cosas más importantes de su anterior domicilio y cuando ya está instalado recién comienzan a llegar el secarropas que estaba en la casa de la tía Elda, las banquetas de tu amigo Raúl o los geranios que quedaron en lo de tu novia Felicitas (ahhh, que nombre top). Bueno, de a poquito voy a trasladar el material de mi antiguo blog para estos pagos, así tengo todo juntito y rescindó definitivamente el contrato con la anterior inmobiliaria. Y si mi Top Five de series de todos los tiempos está conformado por Breaking Bad, Friends, Wiseguy, TV101 y Dos tipos audaces, que mejor que comenzar con una de ellas.

The Persuaders! (tal es el título original) fue una serie británica creada por Robert Baker, que se emitió en 1971 y 1972 por la cadena ITV inglesa, y por la ABC Network, en Estados Unidos, adquiriendo gran popularidad en países de todo el mundo excepto en tierras yanquis, tal vez por que en ese horario competía con el tanque de Misión imposible. Protagonizada por Roger Moore (quien venía de El santo, gran éxito televisivo que había hecho que desistiera de ser el primer James Bond, papel que fue otorgado en definitiva a Sean Connery) como el elegante y exacerbadamente inglés Lord Brett Sinclair, y Tony Curtis (primerísima figura del cine que venía en franco descenso y que aceptó este papel por su amor hacia el trabajo y la falta que tenía del mismo) cómo Danny Wilde, un neoyorkino que provenía de los bajos fondos del Bronx y llega por su habilidad para los negocios a ser un magnate petrolero. A ellos se les une en 11 episodios el personaje del retirado juez Fulton (en la piel de Lawrence Naismith), quien cruza sus destinos en el capítulo presentación para resolver diversos casos que escapaban a la labor de las autoridades policiales de cada país.

Vista a la distancia la serie es super inocente pero ha sabido mantenerse fresca a comparación de otras creadas durante esa década. Además de la notable química existente en la dispar pareja, otro de los logros mayores es la música incidental que coloreaba cada fotograma y en el mismo rubro el fantástico tema principal compuesto por John Barry.

La serie duró hasta el capítulo 24, no hubo segunda temporada debido a su escasa repercusión en EEUU, posibilitando ahora sí el reemplazo de Moore por Connery quién había dicho que quería abandonar el papel del 007. Fue tal el suceso en el resto del mundo y su perdurabilidad en el gran público que recuerdo haber visto en el cine ya a fines de los 70's una película que constaba de 2 capítulos enganchados que se tituló Misión Montecarlo.

Hasta hace poco se podía ver por cable; si querés podés ver este episodio directamente en YouTube y mostrarle a tus nietos la inocencia de una época perdida en la que no existían ni los celulares ni las Nintendo Wii ni PlayStations ni tablets pero igual había formas de diversión.